¿Tengo que pesar toda la comida? +
No. Mi objetivo no es que dependas de una báscula para comer bien. En algunos casos puede utilizarse como una herramienta puntual para aprender, pero el objetivo siempre será que desarrolles autonomía y sepas tomar decisiones por ti misma.
¿Tengo que seguir un menú cerrado? +
No tienes por qué. Trabajaremos con una estructura adaptada a tu vida, tus horarios y tus preferencias. Quiero que entiendas qué hacer en cada situación, no que dependas de un papel para comer siempre. Tendremos la opción de seguir un menú si es lo que necesitas al principio, pero que a largo plazo seas capaz de organizarte de forma autónoma (¡incluso que seas capaz de hacer tus propios menús!).
¿Es solo para personas que compiten? +
No. La mayoría de mujeres con las que trabajo entrenan de forma regular porque les gusta sentirse fuertes, mejorar su composición corporal y rendir mejor en sus entrenamientos. No necesitas competir para beneficiarte de una nutrición deportiva bien planteada.
¿Y si ya he ido a otros nutricionistas? +
Es bastante habitual. Muchas personas llegan después de experiencias en las que sintieron que recibían un plan estándar, poco adaptado a su realidad o difícil de mantener. Mi enfoque se basa en la educación nutricional, la personalización y el acompañamiento para que entiendas el porqué de cada cambio. El conocimiento es poder, y mi fin es que consigas usar ese poder a tu favor.
¿Y si no tengo tiempo para cocinar? +
Precisamente trabajaremos para simplificar. Te ayudaré a crear una estructura de alimentación realista, con recursos prácticos y opciones que encajen con tu ritmo de vida. La nutrición debería ayudarte a organizarte mejor, no darte más trabajo.
¿Voy a tener que dejar de salir a comer, viajar o tomarme una cerveza? +
No. Si tu vida incluye planes, viajes, celebraciones o comidas fuera de casa, la estrategia nutricional tiene que contar con ello desde el principio. La idea es aprender a encajarlo, no evitarlo.
¿Cuánto tiempo tardaré en notar resultados? +
Dependerá de tu situación de partida, tu objetivo y tu nivel de compromiso. Pero la mayoría de personas empiezan a notar mejoras en energía, organización y sensaciones durante las primeras semanas. Los cambios físicos suelen llegar como consecuencia de mantener esas mejoras en el tiempo.
¿Cómo sé qué programa necesito? +
No tienes que decidirlo tú sola. Durante la entrevista inicial analizaremos tu situación y tus necesidades para recomendarte el camino más adecuado. Seré sincera contigo y estableceremos un tiempo adecuado para conseguir tus objetivos.
¿Trabajas con mujeres embarazadas? +
Sí. Puedo ayudarte a adaptar tu alimentación durante el embarazo para cubrir las necesidades nutricionales de cada etapa, resolver dudas frecuentes y acompañarte para que te sientas segura con tu alimentación.
¿Y durante el postparto? +
También. El postparto es una etapa con muchos cambios físicos y emocionales. Trabajamos para facilitar tu alimentación, favorecer la recuperación y adaptarnos a tu realidad, tanto si das pecho como si no.
¿Atiendes a personas vegetarianas o veganas? +
Sí. La planificación se adapta completamente a tu estilo de alimentación, asegurando que cubras todos tus requerimientos nutricionales sin necesidad de seguir menús complicados.
¿La consulta es online o presencial? +
Ambas opciones. Puedes realizar el seguimiento desde cualquier lugar de España mediante videollamada o acudir presencialmente si te encuentras cerca de Sevilla.
¿Y si tengo patologías digestivas o problemas hormonales? +
Cada caso se valora de forma individual. Si considero que puedo ayudarte, adaptaremos el proceso a tus necesidades sin problemas.
¿Qué pasa cuando termina el programa? +
El objetivo del proceso es que ganes autonomía. Que entiendas qué necesita tu cuerpo, sepas tomar decisiones con confianza y dispongas de herramientas que puedas seguir utilizando durante años. Si necesitaras sesiones de apoyo o de mantenimiento, lo hablaríamos sin compromiso.
¿Y si empiezo motivada pero luego me cuesta ser constante? +
No busco que lo hagas perfecto. De hecho, una de las cosas que más trabajamos es aprender a avanzar incluso cuando las cosas no salen como habías planeado. Los resultados no llegan por hacerlo todo perfecto, sino por aprender a mantener unos hábitos — la clave es la ADHERENCIA.